Las distorsiones cognitivas de Beck

Aaron Beck es un psiquiatra y profesor estadounidense muy conocido en la psicología cognitiva. Su perspectiva sobre las los errores de interpretación de la realidad es un tema muy importante en la Psicoterapia. A estos errores en la percepción, los llamó “distorsiones cognitivas”.

La psicología cognitiva es la rama de esta disciplina que estudia los procesos mentales. Entre ellos, podemos encontrar la atención, la memoria, el pensamiento, el lenguaje, y otras funciones ejecutivas. Estos mecanismos se utilizan para el procesamiento y la organización de la realidad.

Las distorsiones cognitivas, como podrás imaginarte, son deformaciones del pensamiento que suelen provocar sufrimiento a quien las padece. Causan errores en la interpretación del mundo, y eso provoca sensaciones o respuestas ineficaces e inadecuadas. Un ejemplo de ello se cometa en esta publicación sobre el miedo en tiempo de crisis.

Estas distorsiones cognitivas de Beck no son ocurrencias reservadas a la población de enfermos mentales, sino que las padecemos todos en mayor o menor medida. El darse cuenta de estos errores de pensamiento puede ayudarnos con la relación que establecemos con el mundo que nos rodea. Lo que se traduce normalmente en una mayor sensación de bienestar.

Por eso se hace necesario detectar estas ideas irracionales, algo que será más sencillo cuanto más conozcamos acerca de las distorsiones cognitivas y los tipos más frecuentes.

Con su teoría sobre el pensamiento irracional, Beck realizó una categorización parecida a la de otros autores. Albert Ellis y su Terapia Racional Emotivo-Conductual (TREC) también explica los “pensamientos irracionales” o, lo que AaroBeck llamó, “distorsiones cognitivas”.

Las principales distorsiones cognitivas de Beck son las siguientes:

  • Abstracción selectiva: Consiste en seleccionar un único elemento de una situación, permitiendo que este aspecto contamine el resto de la interpretación. Puede ser una palabra, un comentario, un gesto, una imagen… Algo que provoque que percibamos la situación de forma condicionada.

 

  • Pensamiento polarizado: A veces caemos en el error de pensar que las cosas son 100% blancas o 100% negras. Esto es una solemne estupidez en una realidad llena de matices. Existen tantas realidades como mentes interpretantes haya, por lo que es imposible que el blanco o  negro absolutos existan. El pensamiento polarizado consiste en valorar los acontecimientos de forma extrema (polarizada), olvidándose de los aspectos intermedios que pueden coexistir. Por ejemplo: Tendemos a pensar que algo es bueno o malo, acertado o desacertado, beneficioso o perjudicial… y nos olvidamos de los grados intermedios.

 

  • Sobregeneralización: Consiste en sacar conclusiones generales a partir de un hecho que no es base suficiente. Por ejemplo: A raíz de una ruptura, generalizar hacia todas las relaciones de mi vida y pensar: “nunca encontraré el amor, moriré en soledad”.

 

  • Lectura de pensamiento: No hay que negarlo, el ser humano es un ser inteligente pero, a veces, nos creemos más listos de lo que somos. Y aunque nos cueste admitirlo, ¡aún no sabemos leer la mente! aunque a veces pensemos que sí. Todos hemos creído saber lo que otros piensan de nosotros, o sobre las cosas, o creemos que saben lo que nosotros pensamos o sentimos. Te diré un secreto: Por mucho que alguien crea que puede leer el pensamiento, es imposible que sepa lo que se le está pasando por la cabeza a los demás. Y no, tampoco deberíamos caer en la equivocación de pensar que los otros pueden imaginar nuestras necesidades y sentimientos. No cometamos el craso error de creer que es innecesario verbalizar nuestras necesidades.

 

  • Visión catastrofista: Es similar a la sobregeneralización, pero con un matiz de catastrofismo, como indica su nombre. Por ejemplo: Al recibir una calificación negativa en un examen, pensar: “si no he aprobado este examen, seguro quesuspendo la asignatura, y si no soy capaz de aprobar esta, seguro que suspendo las otras también, y no tendré dinero para pagar la matrícula otra vez, y tendré que dejar de estudiar, y todo el mundo se sentirá decepcionado conmigo…”. En resumen, ser catastrofista consiste en pensar que va a suceder siempre lo peor de lo peor y, evidentemente, esto genera mucha ansiedad.

 

  • Personalización: Consiste en la falsa creencia de pensar que las cosas suceden o que, lo que hacen los demás se produce, con la intención de afectarnos personalmente. Por ejemplo: En una reunión de amigos, alguien dice: “Claro, porque hay gente que es un poco susceptible” y, de ahí, interpretar que es un comentario totalmente dirigido a mi persona. No somos tan importantes como nos creemos la mayor parte de las veces, el mundo no está tan pendiente de nosotros como a algunos les gustaría.

 

  • Falacia de control: Existen dos opciones que se encuadran en esta distorsión de pensamiento:
    • El primero de ellos se relaciona con el locus de control interno” (locus es lugar). Consiste en creer que soy yo el que tiene el poder y la responsabilidad de controlar mi realidad. Es decir, el lugar del que creo que procede el control de lo que sucede, es mi interior. Por nuestra preciada mente privilegiada, pensamos que tenemos una herramienta tan potente como para manejar y controlarlo todo. Aunque, evidentemente, esto es imposible.
    • El segundo tipo, sin embargo, se relacionaría con el “locus de control externo”. Como te imaginarás consiste en pensar que, el control y la responsabilidad de todo lo que me pasa, depende totalmente de otros. Y por lo tanto, yo no puedo hacer nada para cambiar mi situación.

Ambos casos son distorsiones de la realidad y deben evitarse porque no es posible que existan completamente ni una ni la otra, la realidad se encontrará en uno de los infinitos grados intermedios. Pensar que puedes controlarlo todo puede provocar grandes frustraciones al descubrir que esto no es verdad. Mientras que, pensar que no controlas nada, puede llevar a senimientos de incompetencia, resentimiento y abandono de la lucha por intentar mejorar.

 

  • Razonamiento emocional: Se relaciona con la fusión cognitiva, consiste en pensar que lo que uno siente o piensa es total y necesariamente cierto. Es decir, consiste en convertir tus creencias y sentimientos en la más absoluta realidad. Es creer que tus penamientos son tan reales como para fundirte con ellos. Lo que hace que olvidemos una premisa básica: no somos nuestros pensamientos o sentimientos, sino que nosotros poseemos estos pensamientos y sentimientos. Nuestros pensamientos son contenidos de nuestra mente.

Debemos comprender que son como las nubes en el cielo, los pensamientos, sentimientos y otros eventos privados, siempre vienen y se van. Pueden permanecer más o menos tiempo y ser más o menos grises, pero siempre terminan yéndose de nuestra mente. Por eso, confundir estas nubes con el cielo es un grave error. Porque, confundir los contenidos de la mente con la realidad, es un grave error. Tenemos que entender que no es lo mismo decir “odio la vida”, que decir “tengo un pensamiento que dice que odio la vida, en este preciso instante”.

 

  • Globalizar: Consiste en etiquetar de forma generalista aspectos de nosotros mismos, de la vida, de los demás… Al hacer esto estamos simplificando mucho las cosas, perdemos detalles muy valiosos, lo que provoca errores de interpretación. Por ejemplo: Pensar que todos los inmigrantes son peligrosos, porque haya conocido algunos casos que me han llevado a generalizar esta afirmación a todo el colectivo de personas extranjeras, de forma errónea y exagerada.

 

Existen algunas distorsiones cognitivas más, tanto en la Teoría Cognitiva de Aaron Beck como en la Terapia de Albert Ellis y otros autores de la psicología cognitiva. Si te gustaría saber algo más sobre todo esto, ponlo en los comentarios!

Seguro que te has identificado con algunas de estas distorsiones cognitivas. No te preocupes, es normal, nadie nos ha dado un manual de instrucciones para gobernar (si se puede) esta mente con la que nacimos. (Aunque dentro de muy poco, podrás adquirir un “Minimanual de Vida” que explica esto, y muchas cosas más elaborado por mí, en la página “PsyShop“)

Darse cuenta de cómo funciona nuestro pensamiento es un factor clave para alcanzar un mayor bienestar psíquico. Si nos paramos a pensar en  todas estas interpretaciones erróneas y exageradas de la realidad, nos daremos cuenta de que tienen un matiz inflexible. Para ello, utilizan palabras como “nunca”, “siempre”, “todo”, “nada”, “yo sé”, etc., que, normalmente son inútiles en un mundo tan variable.

La flexibilidad de pensamiento es el factor más positivamente relacionado con la salud mental, mientras que la rigidez mental se relaciona intensamente con la enfermedad psíquica.

Entrenar nuestra flexibilidad mental debería ser una absoluta prioridad en nuestra búsqueda activa de bienestar y paz interior. Por ello, conocer cuáles son las distorsiones cognitivas que todos sufrimos, aquello que nos arrastra a la rigidez mental, es una buena forma de comenzar a trabajar.

 

Si quieres profundizar más en este tema, te recoiendo dos páginas:

Terapia Cognitiva de Aaron Beck

Tipos de distorsiones cognitivas

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